8 de noviembre de 2008

Escribir entre sombras


Exploradores del abismo. Enrique Vila-Matas
Anagrama. 287 páginas. 18 euros

Kafka decía que se escribía entre sombras. Yo creo que Vila-Matas suscribiría esa afirmación kafkiana, en el buen sentido de la palabra kafkiana, y que como el escritor checo él también sondea espacios desconocidos, tantea lo abstracto y se mueve por la penumbra de lo que no existe antes de ser escrito. En Exploradores del abismo nos encontramos distintos relatos que, aun moviéndose en lo más cercano o en espacios fácilmente reconocibles, bucean por mares oscuros en los que sólo te puedes guiar por el sentido común de las palabras. Como en sus últimos libros, Enrique Vila-Matas vuelve a conducirnos de manera magistral por textos en los que se entremezclan sabiamente todos los géneros literarios, desde la narrativa al ensayo y desde lo divulgativo a lo más fantasioso y surrealista.

Igualmente volveremos a encontrar mucho de metaliteratura y también de escenarios que siendo aparentemente reconocidos nunca logramos descifrar del todo. Creo que en Vila-Matas se reconoce a uno de los mejores escritores actuales en castellano. Cuando lean Exploradores del abismo visitarán los nuevos caminos a los que se dirige la literatura. Son caminos que a veces se confunden con la penumbra, pero que siempre conducen a algún sitio al que ha valido la pena llegar. El azar y la intriga, el olvido, el equilibrio, el desequilibrio o los temores se dan la mano con la cotidianeidad de unos personajes que una vez recreados pasan a viajar junto a nosotros. El autor cierra el libro con una cita de Handke: “Sostenía yo maquinalmente el bolígrafo apuntando hacia las cosas. Cuando me di cuenta, lo desvié de inmediato en otra dirección, en la que no había nada”. Justo de ahí, del abismo o de la nada, proceden los formidables relatos que se pueden encontrar en este libro de Vila-Matas.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Perdone, pero a mí Vila-Matas me cae muy pesado, y siempre está con los mismos muermos. No le niego su valía como escritor, ni mucho menos, pero no lo veo tan grande como usted. Un saludo.

Anónimo dijo...

Suscribo lo dicho por el anónimo anterior. Vila-Matas está demasiado sobreactuado y sobrevalorado.

Andrés dijo...

Miren, anónimos, Enrique Vila-Matas está a años luz de lo que se hace en la literatura castellana, por eso me imagino que ni lo entienden ni lo valoran. Escribo desde México, y desde aquí somos muchos los que le veneramos. Yo llegué a él por Pitol, otro grande. Y no paro de volver cada vez que puedo. Andrés

Editor dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Andrés, tanto en lo de Pitol (imprescindible El mago de Viena), como, por supuesto, en lo de Vila-Matas. Justo estoy terminando de leer Dietario voluble, y difruto nuevamente de la excelente literatura que nos regala el escritor catalán, y además en este caso, como en París no se acabe nunca, aparecen numerosos detalles personales que nos ayudan a aproximarnos todavía mejor a su obra. Serán los lectores que aún no han empezado ni siquiera a leer, si es que llegan a existir esos lectores, los que valorarán en su justa medida a Vila-Matas. Es normal que toque los extremos: su literatura no se anda con medias tintas. Quise escribir algo previo de este libro que ya tenía leído, y en unos días sacaré lo de Dietario Voluble. Pero recomendaría a todo el mundo una vuelta por Doctor Pasavento, El mal de Montano o Bartleby y compañía.

Luisa dijo...

Pues habrá que ir a buscar esos libros para ver de qué va la cosa. Confieso que no he leído nada de Vila-Matas. Ya les contaré.

Anónimo dijo...

Puedes ahorrarte el dinero y comprar sólo uno de esos libros que publica Vila-Matas asiduamente en Anagrama. Leído ése los tendrás leídos todos. Ya está bien de tanto impacto mediático. Volvamos a los clásicos y dejémonos de chuminadas.

Rafael dijo...

Internet es el nuevo hábitat de los anónimos. Ni siquiera tienen la decencia de inventarse un nombre. Aparecen en todos los foros y en todos los blogs insultando, criticando y echando abajo el esfuerzo de los otros. Vila-Matas es un grandísimo escritor, uno de los mejores escritores contemporáneos. Vale que pueda haber gente que no se sienta atraída por su literatura, pero cuestionar su talento me parece que es cosa de merluzos o de anónimos (en el fondo es lo mismo).