4 de febrero de 2009

Ulises

A lo mejor es lo que he soñado siempre. Es como si todas las huidas de mi vida no tuvieran más sentido que los posteriores reencuentros, y juro por dios y por mis muertos que nunca quise ser Ulises, y que tampoco soy de Ítaca.

2 comentarios:

mucho_que_contar dijo...

Me ha hecho recordar los comentarios del texto de "Saludos".

Odiseo, semejante a un dios, pasó mil penurias con el objetivo de reencontrarse con su pasado (Circe, Polifemo). Nosotros los mortales, que no nos parecemos en nada a un dios y es posible que muchos no creamos en ellos, en nuestro ser voluble, nos debatamos en la inconstancia de la añoranza de un pasado que el presente no consigue borrar.

Yo tampoco soy Ulises, y también juro que el día que consiga salir de "esta Ítaca" (Perdón por el insulto a la ciudad de Odiseo) no regresaré jamás.

Treinta Abriles dijo...

Estoy segura de que, el sentido de la vida, sólo es posible encontrarlo mirando desde lejos.

Muy posiblemente, las huídas sólo fuesen una excusa para lo que vendría después.