24 de abril de 2009

Hospitales

I
Para sobrevivir a esta intemperie
hay que olvidar los números de las habitaciones
en las que estuvimos enfermos,
los dígitos de dónde se nos fueron tantas personas que queríamos,
las estancias asépticas, con televisiones y llantos de fondo,
llenas de sondas, catéteres y sueros,
y de mesillas de noche funcionales repletas de calmantes
que no alivian esas otras pesadumbres de las que nada saben los médicos,
ni las enfermeras, ni los chistosos celadores que nos llevan en camilla
de un infierno a otro infierno lleno de aparatos.

II
Esos números fueron nuestros o de las personas que amamos:
302, 408, 321, 404, 512, 411, 131, 332…
La vida, a veces tan enrevesada y confusa,
se ve aún más clara desde esas habitaciones de paso
en las que hemos ido despidiendo a tantos seres queridos,
y en las que nosotros mismos hemos catado entre anestesias
la soledad y el abismo que supone pensar que cuando nos vamos
de este mundo y de nuestras gentes lo hacemos para siempre.

4 comentarios:

Antonio J P dijo...

Hola.
Para los amigos y lectores de Santiago Gil les aviso que el próximo lunes 27 de abril aparecerá una amplia entrevista en las páginas de cultura del periódico La Opinión de Tenerife... Creo que sus repuestas la hacen especial. La recomiendo.

© loki vinodelfin dijo...

En los hospitales suceden muchas historias. A veces, te las pierdes, te las cuentan una vez han pasado. Ese trajín de enfermeras, médicos, familiares...Es como ir en hora punta según a qué horas en el metro. Intentas no estorbar. Intentas reír. Ves niños que con su vitalidad pertenecen a otro estadio de la vida. Yo me perdí en ellos. Y en ellos hace poco encontré lo verdadero del amor. Ese amor que áun está por seguir...

http://www.youtube.com/watch?v=Upfku_lWKik

Un abrazo Santiago.

Seguiré con mucho interés esa entrevista del próximo lunes en "La Opinión de Tenerife".

Editor dijo...

Gracias, David, por regalarnos secuencias tan bellas y tan emocionantes. Esos hospitales los vivo con la aprensión de un hipocondriaco: y eso que he estado media vida llevando temas de sanidad en el periódico y en el gabinete de prensa del Colegio de Enfermería. Supongo que se deberá a esa terapia de choque que buscamos a veces para hacer frente a nuestros propios miedos.

Editor dijo...

La entrevista me la ha hecho el poeta Antonio Jiménez Paz. Espero poner el enlace de la edición digital de La Opinión el próximo lunes. Creo que ha sabido sacarme cosas que no he dicho antes, o por lo menos que no he dicho como él ha conseguido que las dijera.