5 de mayo de 2009

Las huellas

No dejamos más que unos cuantos pares de zapatos desgastados a lo largo de los años.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Zapatos

Trato de comprender cual será el próximo paso que me lleven a dar y por qué pesan tanto.
Tengo la certeza de no estar muerta, porque los muertos, no llevan zapatos, al menos no los llevaban los que vi pasar ante mi, ellos caminan sobre superficies blandas, por eso, tal vez, no los necesitan.

A esa esquina, donde hay luz, no me llevan, ya los conozco, doblan antes, en la mitad de la manzana en un callejón oscuro y húmedo.

Al borde del cerco que contiene las flores que me gustan tanto, tampoco, se desvían contra mi voluntad y lo que es peor hace tiempo que no cruzan la calle porque del otro lado están mis sueños colgados en los faroles, desparramado contra las vidrieras.

Trato de explicarle a mis pies, desde aquí arriba, que no tengo fuerzas en mis manos para arrancarlos, que no puedo desajustar los cordones y que ellos buscan un camino que desconozco.

Tengo la certeza de no estar viva, porque los vivos dominan sus zapatos y los hacen saltar para no pisar los charcos, se los sacan y los dejan debajo de la cama para poder descansar.

Trato de comprender en que momento les permití que fueran dueños de mi andar que hicieran huellas que nadie podría ver.

Pero tengo la certeza de que nunca voy a encontrar la respuesta y que sólo tengo éstos zapatos


Gal.

ttp://www.youtube.com/watch?v=s3kpIFqPw3g

© loki vinodelfin dijo...

Esos zapatos muchas veces buscan sueños. Se desgastan aprovechando su verdadero sentido, una meta que a veces parece inalcanzable...

http://www.youtube.com/watch?v=p6Cm0A0iuA8&feature=fvst

Un abrazo Santiago

Karmen dijo...

Pues imagínate las que voy a dejar yo, que me gusta andar descalza, y que creo que las huellas que dejamos más profundas no se ven, y no dependen de la intensidad de la pisada. El sigilo, el andar de puntillas y en silencio, sólo así puedes oír lo importante. Mejor callar y quitarnos los zapatos.

Un abrazo.

Editor dijo...

Muy bueno lo que escribes, Gal. NO sé si los muertos llevan zapatos o necesitan descalzarse. Creo que una vez escuché que en el último momento siempre pedían zapatos. Pero igual era al revés.
Hola David, estoy contigo en que los zapatos buscan sueños. No en vano caminan con nosotros, unos eternos soñadores.
Descalzos dejamos huellas más profundas, Carmen, sobre todo en la arena de la playa. Pero esas huellas también se terminan borrando. Los zapatos tienen más posibilidades de eternizarnos cuando ya no estemos. Puede que un vertedero, en una zapatería abandonada o en los pies de otro. Da lo mismo.