14 de agosto de 2009

El alimento

Mi perra se acaba de comer un papel escrito con cuatro aforismos que yo creía geniales y maravillosos. Ha llegado como quien no quiere la cosa y ha cogido delicadamente el papel con los dientes antes de hacerlo añicos y tragárselo. No he tenido tiempo de reaccionar, ni de reprenderla, ni de intentar recuperarlo. A estas alturas ya deben estar todas las palabras que me ha robado danzando dispersas por sus intestinos. Los escribí hace dos días, y no me acuerdo ni de lo que trataban. Sé que me gustaron mucho y que ya jamás podré volver a recuperarlos. Quizá mañana, o pasado mañana, alguna de esas frases se atisbe entre los pestilentes detritus de mi perra. Al fin y al cabo ese es el destino de todas las palabras a veinte mil o cuarenta mil años vista. Qué más da que pase antes o después.

4 comentarios:

Karmen dijo...

Con otra forma, otro ritmo y probablemente otro mensaje volverás a utilizar esas palabras y tal vez lograrás nuevos aforismos... Pienso que tu perrita se los ha comido porque no le gustan las sentencias incuestionables o prefiere que les des 'un par de vueltas más'...

Abrazos...

PD: A mi perro sólo le gusta comerse el plástico... tengo más suerte en eso :)

Editor dijo...

Sabía mucho la Gilda, Karmen. Murió hace algo más de un año y se llevó lo escrito y un buen trozo de mi corazón. Le cabreaba todo el tiempo que pasaba mirando para unos objetos raros (libros) o escribiendo papeles. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Con las letras pasa como con las melodías si las sientes. "Siempre caminan contigo".

http://www.youtube.com/watch?v=3xY6TgOsVYU

Editor dijo...

...Y, por supuesto, como dice tu canción, quedan los artistas. Un abrazo