20 de marzo de 2011

Costumbres

Antes de escribir me acerco siempre a la orilla a recoger los restos de todos los naufragios.

5 comentarios:

AM Editorial dijo...

Como escritor, ¿recomiendas escribir desde el propio naufragio?

Besos

Editor dijo...

Desde los propios y desde los ajenos. Cada naufragio deja mil restos que, bien mirados, sirven para armar miles de argumentos. Un abrazo

Sílice dijo...

Con cualquier resto que encontremos se pueden crear miles de historias...
Buena frase, Santiago.
Ayer tuve el gusto de conocer a tu amigo Antonio Jiménez Paz, en una tertulia que hicimos en La Cigale, aquí en Barcelona. Me encantó darle recuerdos para ti, que ya sabes que aunque ultimamente no tenemos mucho contacto, te admiro y te aprecio.
Te mando un abrazo. ¡Ojalá viniéses por aquí algún día!

Editor dijo...

Qué bien q se cruce la gente q quiero y q admiro. Un fuerte abrazo

Anónimo dijo...

Y seguro que más de una vez la orilla se acercó a ti con sus naufragios...

Amanecer