27 de abril de 2009

Entrevista

No suelo escibir sobre lo que escriben de mí, pero en este caso haré una excepción. Les invito a que se acerquen a la entrevista que me hace el poeta Antonio Jiménez Paz y que hoy publica el periódico La Opinión de Tenerife. Es de las pocas veces en que me reconozco en todo lo que aparece escrito. Otras veces te puedes ver con frases fuera de contexto o con las confusiones propias de las prisas (las mías o las del entrevistador, tanto monta). En este caso ha habido tiempo y sobre todo interés por hacer el trabajo lo mejor posible. Muchas gracias, Antonio. Tus publicaciones en prensa son una bocanada de aire fresco en el periodismo de estas islas. Les invito a leer la entrevista a través del siguiente enlace:

http://www.laopinion.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009042700_8_215407__Cultura-y-comunicacion-creo-patrias-tradiciones-forzadas

11 comentarios:

© loki vinodelfin dijo...

Ese mundo que invocas Santiago a veces parece que quiere salir a relucir. Comparto contigo en que no interesa en un lugar como este la palabra, hablando de las instancias que nos gobiernan. Al nivel de la gente de a pie esa inquietud va creciendo por momentos en mi opinión. Ëse giro a la emoción en la escritura es un reto tan fascinante. Esa emoción la tenemos, por ello es tan difícil retratarla. Cuando me enfrento a un texto tuyo sé que algo me va a decir, y lo mejor, es que no sé por dónde va a ir.
¡Un abrazo Santiago y ánimo!

Anónimo dijo...

Estupenda la entrevista Maestro...

josé luis sánchez dijo...

Justamente, acabo de llegar desde la Biblioteca Municipal donde la he leído. Allí dejastes la dirección de este blog. No conozco tu obra, pero me llamó la atención tus comentarios en la entrevista. Me gustan tus observaciones y comparto la mayoría de tus opiniones. Intentaré leer alguno de tus trabajos. Y puede que descarge algunos de tus libros de poesía.



Saludos.

Editor dijo...

Gracias David, gracias anónimo. Hola José Luis, bienvenido, he estado visitando tu blog. Me ha gustado mucho y con tu permiso lo paso a mis favoritos. Un abrazo para los tres.

Karmen dijo...

Pues a mí la palabra me interesa desde siempre; dicen las malas lenguas que hablaba antes de caminar. Puede ser cierto, pues me reconozco algo vaga...

Tus palabras no siempre las entiendo. A veces se me escapa algún detalle, otras se me revelan, e incluso a veces me hacen callar, o ellas enmudecen y se esconden. Pero, al final, siempre vuelvo a leerte.

Creo que tus palabras son una cueva en espera de ser descubierta. De cuando en cuando el mensaje es comprendido y entonces yo disfruto de ellas.

De entrevistas no sé nada, porque nunca me han hecho una :) Enhorabuena por ser escuchado/leído; eso hoy en día es un privilegio que no todos pueden tener.

Un abrazo y buena semana ...

PD: José Luís, yo también me apunto tu blog...

J. Ramallo dijo...

Hola Santiago. No he leído ningún libro tuyo y no sabía de tu existencia, pero sí leo La Opinión y hoy, con retraso, leí la entrevista. Hastiado y asqueado de la pose habitual de los habituales, me he sentido bien, casi feliz, leyendo tus palabras, tus sencillas y entendibles expresiones, tus opiniones. Hoy creo un poco más que ayer en la posibilidad de la diferencia e incluso del cambio; gracias a ti, a tus palabras.

Editor dijo...

Muchas gracias, Karmen. Hola J. Ramallo, creo que coincidimos en las fobias hacia todos esos intelectuales de pacotilla, y generalmente de escaso talento (o lo suplen con titulaciones académicas o puestos de relevancia mediática), que tenemos en Canarias. Creo que cada vez somos más los que escribimos desde la humildad y la sencillez. Los blogs son una de las posibilidades que se han abierto (he estado visitando el tuyo, tiene mucha fuerza, me ha encantado el relato del Paddle). Un placer coincidir en lo esencial. Un fuerte abrazo.
PD: También paso tu blog a mis recomendados.

Anónimo dijo...

"No creo en las patrias ni en las tradiciones forzadas" ¡Vaya! Me ha sorprendido el titular.

He de decir, que una de las cosas que me llamó la atención al llegar a Canarias, era el patriotismo (español) de sus habitantes, a pesar de su lejanía (en distancia). Patriotismo, entendido como el orgullo de ser parte integrante de un país distinto, rico en culturas y gentes. Pensé que era la reserva espiritual de lo que alguna vez, alguien soñó que sería España. Ninguna de estas frases pueden decirse sin que suene facha ¿os dais cuenta? ¡Qué triste!.

Ahora, uno no es nadie si no tiene una cultura distinta, si no tiene un lenguaje diferente y si no crea un odio común hacia algo que suene a ¿centralismo?. Últimamente, parece que esta plaga ha llegado a Canarias. Quizá se resistió por la lejanía y el mar, pero...

¿Y qué podría reivindicar yo? Castellana de tez blanca y rasgada mirada moruna, con problemas genéticos de origen judío, cuyo apellido data del norte de España, tras una repoblación de la zona.

No soy, si no el resultado de todos los que estuvieron y fueron, antes que yo.

Beatriz

Editor dijo...

Efectivamente, Beatriz, de entrada sólo somos el resultado de todos los que estuvieron y fueron antes que nosotros. Y más adelante seremos también esos otros que habían estado antes. Pero ni les importa a ellos, ni cuando llegue el momento nos importará a nosotros, de ahí la estupidez de esa herencias patrióticas y peligrosas que se transmiten atávicamente. Conservan nuestra parte más gregaria y cobarde, la que nos impide ser nosotros mismos nuestra propia patria donde quiera que estemos. Esas herencias también traen casi siempre rencores peligrosos que impiden los avances y echan atrás las armonías. Un fuerte abrazo.

Jaime dijo...

Disperso. El otro día quien tú ya sabes me dijo que andaba disperso. E igual me lo tomé con una cierta carga negativa que, con su risilla habitual (inteligente que es...), pretendía dotar a la palabra. Pero después de leerte creo que me voy a hacer abanderado de la dispersión, no porque haya leído eso en tus comentarios en la entrevista, porque las sentencias son claras y perfectamente dibujadas, pero he hecho el esfuerzo de relacionar ese alejamiento apátrida como motivo principal de mi propia dispersión. Lo cierto es que siempre he admirado tu facilidad para la palabra e igual te lo he dicho poco. Admiro a la gente que se expresa con facilidad, fruto, supongo, de incesantes lecturas y trabajo continuado con las letras. Yo, como apátrida "anarca" (cómo me gusta esa palabra tan lejana, carajo...), y también debido a la fotografía genética que llevo, evidentemente, en pleno rostro, y un poco, también, tal vez, en los adentros estos tan, cómo lo diría, ¿beduinos?, me adhiero a esta corriente de ir por libre y sentirse, además, parte integrante de una universalidad, por muy contrapuestas que parezcan esas dos ideas...
Y como de escribir entiendo poco, y leer, leo poco y casi bien, estaba el otro día escribiendo un "casipoema" de esos que a veces pergeño con la dificultad característica habitual, y me salió esta cosa, que te dejo, como relleno, por si te apetece leerlo.
Enhorabuena por la entrevista. Aquí todos bien, a la espera de tiempos algo más propicios para dedicarnos algo más a la familia y los amigos. Todo se andará...

El desierto (o casipoesía de palabras de arena deshecha).Probablemente imagines a mis pies hundidos
entre la arena caliente de las dunas de un desierto,
dibujando los peldaños de una escalera propia
que se arremolinan, con prisa, en la cima más dorada
de una montaña amarga que se deshace en el viento.

Es posible que hayas visto fuego en estos ojos negros,
que eran el reflejo ardiente de este sol que nos vigila,
cuando el mundo ha enmudecido y oyes silbar los sudores
que se deslizan despacio por entre la piel morena.

Tal vez pensaste, incluso, en oasis solitarios de agua fresca
en los que dormir las sombras, bajo otra sombra callada.

Pero es todo un espejismo, una ilusión inventada,
un sueño dentro de un sueño de los de llorar mañana,
una foto retocada,
un cuento hambriento de verbos de acciones inexploradas,
una carta sin remite en una botella rota
buscando destinatario.

Pudiera ser que mañana, en la orilla de una playa,
persiga a esas huellas propias que vuelvan desde el ensueño
y me adentre en el desierto que me tengo reservado.

Editor dijo...

Hola Jaime, cuánto echábamos de menos tus reflexiones y tus poemas. Un lujo tenerte de nuevo por aquí. Tenemos pendiente una cita fuera de la pantalla para tomar un buen vino, comer dándole placer los sentidos y compartir una buena conversación. Un abrazo.